Aquí les dejo las viñetas y sus explicaciones científicas:
El Sol no sale siempre por el Este
Si observas el 21 de marzo, el día que comienza la estación de la primavera, verás que el Sol sale por el punto cardinal Este y se oculta exactamente por el punto cardinal Oeste. A partir de ese día, el Sol se irá ocultando cada vez más hacia el Norte hasta llegar a un límite tres meses después, el 21 de junio, el día del solsticio de verano (solsticio significa “Sol parado”). Después volverá a ocultarse más y más hacia el Sur, pasando de nuevo por el Oeste el 22 de septiembre y continuando este viaje hasta el 21 de diciembre (solsticio de invierno) día en el que el Sol se oculta lo más al Sur. Y vuelta a empezar. Este movimiento aparente del Sol por el horizonte es, en realidad, consecuencia del lento movimiento de la Tierra alrededor de nuestra estrella (traslación) y del eje de inclinación de nuestro planeta.

Impactos. Una lotería cósmica
Los asteroides son grandes rocas formadas en los orígenes del Sistema Solar que se encuentran orbitando alrededor del Sol. La mayoría se encuentra en el denominado “Cinturón de asteroides” entre las órbitas de Marte y Júpiter. Y algunos cruzan peligrosamente la órbita de nuestro planeta. El mayor asteroide conocido es Ceres, con 932 km de diámetro. Fragmentos de asteroides o de cometas son los meteoritos, que consiguen cruzar la atmósfera terrestre sin quemarse completamente y llegar al suelo. Existen evidencias de que hace 65 millones de años, el impacto de un meteorito de más de 10 km de diámetro causó la muerte al 70% de las especies de la Tierra, entre ellas, los dinosaurios. Hoy se conocen 137 asteroides de suficiente capacidad de destrucción, que mantienen riesgo de colisión con nuestro planeta.



La orquídea es una flor que desde tiempos inmemoriales ha despertado las más inimaginables pasiones en los hombres. Ya en la antigua Grecia se le atribuían propiedades curativas y afrodisíacas. Existen escritos chinos de 1.500 años de antigüedad donde se hace referencia al cultivo de las orquídeas. Pero su verdadero descubrimiento como flor de gran valor ornamental y el comienzo de su calvario ocurrió en los albores del siglo XIX, cuando por casualidad llegaron a Europa las primeras plantas de Cattleya labiata (especie brasileña), muy parecida a la flor nacional de Venezuela, la Cattleya mossiae. Durante muchos años los recolectores profesionales provenientes en su mayoría de Francia e Inglaterra se dedicaron a saquear sin misericordia los bosques americanos para satisfacer el gusto de las damas y la avaricia de los coleccionistas de la época por nuevas y raras especies, a tal punto que muchas de ellas ya se consideran extintas en la naturaleza.









